El Proyecto de Ley 426, que establece un sistema de protección digital y restricciones de acceso a la información en redes sociales para Niños, niñas y adolescentes en Panamá, ha generado diferentes opiniones.
Para conocer qué piensan los jóvenes sobre esta propuesta, le preguntamos a un grupo de estudiantes, quienes compartieron sus opiniones sobre los riesgos de las redes sociales, su utilidad para estudiar e informarse y la importancia de ser tomados en cuenta en este tipo de decisiones.
¿Están a favor o en contra del Proyecto de Ley 426?
Las opiniones sobre el Proyecto de Ley 426 estuvieron divididas. Algunos estudiantes reconocen la importancia de proteger a los menores de edad frente a situaciones como el abuso y el ciberbullying.
“Estoy a favor del Proyecto de Ley 426 y al mismo tiempo no lo estoy. Por un lado, es cierto que no consultarlo podría traer muchos problemas para quienes hoy en día dependen mucho de las redes, es decir, de lo que estas plataformas nos informan a nosotros. Al mismo tiempo, sí estoy a favor porque últimamente ha habido muchos problemas sobre abusos y cosas así, lo que es muy peligroso para los menores de edad, especialmente por lo que se está dando últimamente en Panamá.”
Otros, en cambio, consideran que las redes sociales e internet también son herramientas importantes para estudiar y acceder a información.
“Estoy en contra del Proyecto de Ley 426 porque, así como las redes o el internet sirven para hacer morbo o ciberbullying, también pueden funcionar para lo que es el estudio y la información. Por ejemplo, a muchas personas les interesa la astrología y también se pueden informar sobre eso en internet.”
Una de las estudiantes explicó que, aunque reconoce que existen casos de ciberbullying, no todos los jóvenes utilizan las redes con esa intención:
“Estoy en contra del Proyecto de Ley 426 porque nosotros lo usamos para estudios, no solamente para molestar a una persona. Es verdad que hay gente que puede hacer cuentas falsas para hacerle bullying a nuestros compañeros, pero no todos somos así. Entonces, creo que es importante que nosotros nos eduquemos sobre esto y cambiemos nuestras actitudes, más no que se apruebe la ley.”
Otra estudiante compartió una opinión similar sobre el Proyecto de Ley 426:
“Yo estoy en contra del Proyecto de Ley 426 ya que, así como dijeron mis compañeras anteriores, no todas las personas lo utilizan para hacer daño a los demás. Así como lo utilizan para cosas malas, muchas personas lo utilizan para cosas mejores y pueden educar a los demás, ya que a través de las redes sociales los jóvenes consumen mucha más información.”
¿Por qué es importante escuchar la opinión de los jóvenes sobre el Proyecto de Ley 426?
Además de las posiciones a favor o en contra, algunos estudiantes señalaron que los jóvenes deberían ser consultados cuando se toman decisiones que afectan directamente su experiencia en internet.
“Yo digo que sí se debió haber consultado, ya que algunos hubieran tenido una opinión y otros no. Entonces, si algunos no tuvieron opinión, no va a haber quejas. Igualmente, al final puede que lleguen muchísimos más votos a favor y quiten el Proyecto de Ley 426.”
Otra estudiante también cuestionó que no se les haya consultado:
“Yo opino que estuvo mal que no se les consultara a los jóvenes, porque muchos de nosotros utilizamos las redes sociales para cosas buenas e informativas que nos nutren y nos hacen crecer como personas. Pero hay ciertas personas que lo utilizan para cosas que no deberían, porque las redes sociales se crearon con el fin de que el ser humano evolucionara y creciera como persona.”
Las opiniones de los estudiantes muestran que el debate sobre el Proyecto de Ley 426 no se limita a los riesgos de las redes sociales. También plantea preguntas sobre el acceso a la información, la educación digital y la participación de los jóvenes en las decisiones que afectan su vida en internet.
Escuchar estas voces permite incorporar una perspectiva que muchas veces queda fuera de la conversación: la de quienes utilizan las redes sociales diariamente y también enfrentan sus beneficios y riesgos.



